|
PIEZA GAGOFONICA
den le de comer a los perros con arrastre de erres –
por aquí entraron pero finalmente huyeron,
eso representan los niños a la hora del timbre:
maestra, la práctica del ángulo inducido o
diletante de los más compuestos babeos
es lección aprendida donde el ojo dilata –
otras formas: labios leporinos provocan lecciones o
tarea sumatoria de múltiplos lascivos –
todo huele a aceite de pescado después de leprosorio –
alguna duda, por si acaso,
tales buganvilias en desgobierno de tetas, corrigen y suman,
den le de comer a los niños del ciclo lectivo:
embute gagofónico en detrimento del cierre,
al menos un ápice
ANATEMA DE K
tensaba hasta el sumo el aneurisma,
hubo un camino de cabras apuntalando la (k), o
mulas, apuntalando el centro / desechos de hibridez,
boquiabierto –
ciertos empedrados simulan la corteza / lengua en desuso –
pequeñas porciones de cianuro para animar los monigotes,
su extenuante o caminata con lápiz labial –
los pinos asomaban:
un desfiladero rasgando digestión / cuervo al entreacto (k),
algo recuerda se: paginar, era,
el aullido de membranas entre líneas
AUNQUE DISEMINADO / UNA VIA DE ESCAPE
aunque diseminado / una vía de escape entre los páramos,
eso es, mandíbula, o el ostracismo de Dios en lengua inversa:
un hinchamiento de (a) en el notocordio,
así alineaban substitutos: al óleo –
(después del enroque, la lipidia en los contrarios)
en notación algebraica se fracturan tabiques –
aunque diseminado / una vía de escape entre los páramos, o
matorrales, en el empiece
FERMATA
sostiene el mirlo el traquear de las vértebras
cierta fermata para un bemol metastásico de los escuchas –
el maestro decapitó al discípulo, una figura más en el discurso –
eso eran las herrumbres del abrecartas o
recienvenido dislocó la ausencia en semifusas, claro –
chasquido es el ritmo de los conversos:
una sordera a desviar itinerarios o
nieve coagulando intersticio en las cabezas
CUESTA SOSTENER LO EN EL ADREDE
cuesta sostener lo en el adrede: el bufido en el colon –
bofetada o implosión en los bejucos –
padecer lo así de tumbos: lo sin barbas,
la cínica disposición rasgando los hiatos o
transversal el carcomer ya de antemano, que recula –
la maroma o el retorcimiento de las notas
desparramando se hasta el claro, las rendijas –
(transcurre Palestrina un velo en pesadumbre)
se amontonan: las columnas –
el bolo fecal se compacta, sin alteraciones métricas –
un despiste en movimiento, siquiera, o
en fila bibijaguas que hilvanan sus uves en anverso,
los bejucos, un sostén en el lirondo:
corticoide marchito entre las vigas
|
| |
(Cuba, 1980). Ha publicado dos cuadernos de poesía: De Zaratustra y otros equívocos (Ediciones Extramuros, La Habana, 2003) y El libro del Tío Ez (Ediciones Itinerantes Paradiso, Miami, 2005). Poemas y ensayos suyos han aparecido en varias publicaciones como Encuentro de la Cultura Cubana (Madrid), Crítica (México), Intermezzo Tropical (Perú), Unión (Cuba), entre otras. Radica en College Station, Texas, donde cursa un doctorado en Hispanic Studies.
|
|